La vida comienza las veces que quieras



Y todo, por tratar de ser feliz… (parte I)

Amigo lector:

Te agradezco si eres fiel seguidor de éstas, las palabras que alimentan mi vida y que, aunque las puedes ver en cualquier parte y los puede leer cualquier persona, es solamente parte de ser consecuente con esta actitud de de ser transparente, que en muchas ocasiones puede traer beneficios y en otras tantas, como en este caso, no.

Todo empieza con la necesidad de querer estar mejor en la U, preocuparme por lo importante y por sobretodo, ponerme las pilas con la carrera. Por ello, empecé con un tratamiento antidepre que, en la práctica, me estaba dando buenos resultados y que solo buscan, al finalizar, tener las mismas ganas sin necesidad de estar con ellas.

Pero, por disposiciones de mi empresa, debo también informarles cuando empiece un tratamiento y los medicamentos que se incluyen. Bueno, para resumir, el resultado es que por ello NO PUEDO CONDUCIR!!!!

Según el Médico Contralor de Metro, quien controla estas cosas, la convinación de un tranquilizante con un antidepresivo me influiría negativamente en mi capacidad de reacción frente a hechos que requieran de ello.

Pero, lo único que me ha afectado es escuchar en esas palabras, la inminente posibilidad de dejar de hacer lo que me sustenta los estudios y por tanto, mandarme todo muuuuy lejos.

Es más, el miercoles solo fui a Labores Administrativas…. ¡¡¡¡¡Yo soy conductor!!!!!!!!, me gusta ser y hacer esto, pero por ahora dependo de la resolución de este médico.

Y por ello, las pastillas que sigo tomandolas religiosamente, lo único que me han precavido es en no caer en un estado peor de lo que estoy. Aunque ayer, con todo esto, no pude resistir más y mi cabeza explotó a tal punto de no estar activo una buena parte del día y andar perdido hoy, tanto como para no dar una prueba que tenía todas las intenciones de darla, que me había preparado bien, pero que no pude.

Estoy mal. Quisiera estar mejor, pero trato de mantener la calma y no pensar mal, aunque todo está en mi contra. No quiero hacerle mal a nadie, no es mi idea, nunca la ha sido. Sólo quiero tratar de ser feliz yo, que es la persona que tengo más descuidada de todas. Me preocupan los demás, pero de mi, muy poco. Sólo quiero eso. Y espero, que todo vuelva a la normalidad y esto haya sido solamente una semana de aquellas que, una vez en el suelo, pueda volver a ponerme de pie, mirar hacia al frente y seguir compartiendo la bondad del compartir que me gusta transmitir con quienes me rodean.

Cómo terminará esto??? Bueno, en el próximo post querido lector sabrás lo bien o lo mal que, a este personaje le depara en su vida…


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